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Until The End Of The World (2/?)

Capítulo 2.- "Construction Time Again"


"You've got to work hard
You've got to work hard
If you want anything at all"


I.

El maldito bastardo los abandonó, justo cuando por fin habían atraído algo de atención en la radio, ni siquiera sabían bien el porqué ya que todo sonaba a puras excusas de mierda, pero no les podía importar menos ¡al diablo!, les demostrarían a todos que todavía tenían mucho por ofrecer aún sin el líder de la banda, especialmente a los cerdos estúpidos de la prensa.

Y bueno, tampoco es que tuvieran mucha elección después de haber abandonado sus empleos, la vida era bastante dura para la juventud de la clase trabajadora de Essex, lugar al que por cierto ninguno de ellos quería volver. Al menos habría que agradecerle al inescrutable Vince esa ambición que les había contagiado.

El verdadero problema era que aún tenían que buscar un sustituto sobre el escenario, y lo que en un principio parecía una buena idea en realidad estaba resultando en un desastre.

"Pero qué mierda tenía en el cabello ese sujeto, ¡¿un jodido pene?!"

Dave hizo un gesto de disgusto luego de que el último estrafalario chico terminara su pésima actuación y saliera del estudio, la extraña risa de Martin entonces inundó el lugar y contagió a un estresado Fletcher que no paraba de mover la pierna debajo del escritorio.

"No, pero en serio, qué pérdida de tiempo. ¡Muero de hambre!" Fletch sostuvo su estómago y miró al rubio como un cachorro, buscando la compasión de su viejo amigo, quien se limitó a sonreírle con algo de pena y golpeó su espalda gentilmente.

"Hey, ¿qué tal si damos el día por muerto? Es obvio que estos tipos saben quiénes somos y dudo que encontremos a alguien útil entre un puñado de aficionados, si al menos supieran tocar algo los desgraciados." Sugirió Dave recostándose sobre el respaldo de la silla con los brazos cruzados.

Fletch esperó la respuesta de Martin a pesar de que también quería huir de ahí lo más pronto posible. Éste se lo pensó durante unos segundos, su mirada dirigida al piso y luego hacía la puerta donde estuvieron desfilando personajes de lo más peculiares por toda la tarde.

"Mh, sí… supongo que tienes razón, no creo que hoy tengamos suerte."

"¡Pues no se diga más!" Agregó el pelirrojo, más que listo para salir del estudio.

El arco amplio que se formó en los labios de Dave tras escuchar a ambos era uno de victoria, esto hizo que el chico de los rizos le sonriera de vuelta a pesar del notorio fracaso de ese día.

"Gracias, maldita sea, gracias. ¡Larguémonos de aquí!"

Dave de inmediato buscó tomar su chaqueta, pero fue interrumpido por el ingreso de la bella manager de Blackwing Studios a la habitación. No era sólo por ese cabello rojizo y alborotado cayendo alrededor de sus hermosos ojos verdes, era la seguridad con la que hablaba y su sarcástica actitud lo que le hacía atractiva, aunque él insistiera que era sólo por sus lindas piernas.

"¿Les mando al siguiente? Sé que esto ha sido decepcionante muchachos, pero ya sólo quedan un par, y uno de ellos al menos no está vestido como Klaus Nomi." Ella sonrió de lado, al ver sus rostros pudo adivinar que la respuesta sería tajante.

"No."

"… Sí"

“!¿Qué?!"


Los dos miraron a Dave como si quisieran asesinarlo ahí mismo, ni siquiera Vince habría sentido tanta presión en conjunto cuando anunció que se saldría de la banda.

"¡Maldita sea, Dave! tú fuiste quien nos dijo que termináramos con esto, no puedes cambiar de opinión tan rápido. ¡Simplemente no puedes!” dramatizó Fletch mientras cubría su rostro con sus manos.

Martin mantenía su boca abierta sin poder creerlo, ya sabía que él era impulsivo, pero no entendía ahora qué demonios pasaba por la mente de su compañero.

"Hey, esperen, esperen, no me malinterpreten, yo sé lo que dije, sí, es sólo que…" Se acercó a ambos hablando en un susurro para que la mujer delante de ellos no escuchara. "Qué tal si sólo atendemos al siguiente, que por supuesto será terrible, pero hacemos que sufra un poco ¿mh? algo de diversión antes de partir, ¿qué dicen?"

El cambio de actitud en Fletcher — quien se supone agonizaba hasta hace unos momentos— fue sorprendente, de un momento a otro parecía de nuevo un cachorro emocionado con los ojos bien abiertos y una risa juguetona.

"Sí, ¡sí! ¡hagamos eso! Eres un zorro astuto y malvado, Gahan, ese pobre diablo no sabe lo que le espera."

"Pensé que tenías hambre y ya te querías ir."

"Ah, vamos Mart, sabes que mi estómago puede esperar unos minutos más." Martin fingió un suspiro de resignación para mofarse de su amigo.

Dave no pudo aguantar la risa, aunque no tardó en volver a recobrar su compostura apenas notó de nuevo a la dama que los miraba con una ceja levantada. Aclaró su voz y se redirigió a ella.

"De acuerdo cariño, nos has convencido, pero sólo deja pasar a uno más, el que tú consideres que vale la pena. Confiamos en tu juicio." Finalizó con un guiño discreto.

"Claro, claro." Rodó los ojos.

A pesar de la espera, el infantil coqueteo y que pudo escuchar toda su absurda conversación involuntariamente, la mujer se marchó con una sonrisa divertida. Vaya juventud.

Fue cuestión de un par de minutos entonces para que la expresión inocente en el rostro de Dave se transformara en una sonrisa depredadora.

"Es bastante guapa ¿no?"

"¿Acaso sólo estabas buscando impresionar a esa mujer, Dave? ¿No se supone que estás saliendo con alguien? ¡Eres un infame!"

"¿Impresionar a quién? ¿Yo? ¡No! ¡Claro que no! A diferencia de ciertas personas yo sí soy un ser humano decente. ¡Largo de aquí, Fletcher!"


El siguiente joven aspirante pudo escuchar sus risas por fuera de la puerta.


II.

Ni siquiera se encontraba nervioso, estaba tan seguro de sus propias habilidades que bien podría pasar por alguien engreído, tampoco es que supiera gran cosa acerca de ellos o de su música —o que le gustara, realmente— pero trabajo es trabajo, y vaya que le era necesario en esos momentos, pero lo mejor es que era algo que lo acercaría más a las cosas que verdaderamente le apasionaban.

"Hey, pasa, pasa, toma asiento amigo, ponte cómodo."

Al entrar registró de inmediato a los tres chicos, ya había visto sus caras alguna vez en televisión pero en persona lucían más jóvenes de lo que recordaba; el más alto de ellos se encontraba enroscado en su silla cubriendo su boca como si estuviera a punto de soltar una carcajada, a su lado el pequeño rubio le sonreía tímidamente, hasta que después de un rato desvió la mirada hacía un costado. Y entonces estaba él, la persona que lo había invitado a sentarse frente a ellos y que reconocía como lo único que hasta ese momento le había llamado la atención de la banda: La voz.

"Gracias." Colocó su solicitud sobre la mesa y la deslizó hacía ellos.

"Así que Alan Wilder ¿eh?, interesante nombre."

Alan forzó un gesto, su nombre era bastante común y no se llevaba bien con la hipocresía ajena, o al menos eso era lo que le parecía la amabilidad sospechosa del tipo.

"Veamos, tienes 21 años, con experiencia en la industria musical, una formación clásica…" escuchó al pelirrojo leyendo incrédulo seguido de un bufido de risa, su pequeño compañero tosió para disimularlo sin éxito.

¿Cuánta madurez habría entre dos o tres años de diferencia? Alan parpadeó un par de veces y se repitió por tercera vez en el día que trabajo es trabajo, no podía exigirles demasiado a una boy band y ciertamente tampoco podía darse el lujo de buscar algo mejor.

"Ok, estas son las notas, tienes que tocarlas todas correctamente y cantar estos coros junto con él." El más alto le extendió varias hojas y luego señaló al chico rubio. “Fácil ¿no?”

"Aquí Mart también te dará la demostración primero. Muéstranos lo que tienes, Wilder." Le guiñó el tercero.

Ahora no sabía quién le desagradaba más, el imbécil estúpidamente alto que no dejaba de reírse de él o este intento de 'super carismático' sujeto, la figura misteriosa de rizos entre ellos al menos no decía gran cosa. Alan al final decidió ignorarlos y enfocarse en la prueba, escuchó y observó atentamente los ritmos, luego se tomó la molestia de acomodar el sintetizador en una posición adecuada y reguló el volumen antes de comenzar a tocar sus primeras notas, cosa que hizo sin ningún problema, sus dedos prácticamente flotaron por encima del instrumento. El chico rubio —que ahora se encontraba a su lado— incluso dejó de cantar en cierto momento al verlo tocar.

Cuando terminó, los tres se miraron en silencio impresionados.

"Bien... muy bien, de hecho." El delgado chico de cabello oscuro casi susurró lo último, notablemente confundido para gracia de Alan. "Uh, ahora toca estas dos al mismo tiempo, es una parte del bajo y otra de la melodía, no es muy difícil ¿o sí?"

Alan sonrió sarcástico al darse cuenta de lo que estaba pasando, ¿en serio esperaban tomarle el pelo con tan simples peticiones? "Para nada."

Nuevamente cumplió con lo ordenado, sus largos y delgados dedos acariciaban el teclado sin dificultad a una gran velocidad, golpeando tecla por tecla en coordinación perfecta, cero errores. Ninguno de los tres volvió a comentar algo durante el resto de la audición, le miraban con atención absoluta, notó que especialmente el 'supuesto tipo carismático' no podía dejar de sonreír, esta vez sin esa falsa mascarada con la que le recibió en un principio, ahora se notaba auténticamente emocionado. “¡Wow!

Antes de que pudiera agregar algo más, los cuatro se percataron de una quinta presencia aplaudiendo lenta y sonoramente detrás de ellos mientras entraba al estudio.

“Excelente ejecución Mr. Wilder”

“¡Hey! Daniel. ¿Qué hay?” Saludó casual el vocalista desde su asiento.

Las cosas no podían tornarse mejor que esto, los ojos de Alan brillaron en cuanto vio a entrar a Daniel Miller, fundador del sello discográfico de Mute Records, estaba convencido de que si lograba acercarse a este hombre podría lograr finalmente sus deseos y trabajar en la música que tanto le apasionaba.

“Chicos, siento llegar tarde, pero creo que no me he perdido de mucho, ¿o sí? ¿Quiero pensar que ya tomaron una decisión?” El señor Miller arqueó una ceja.

Los muchachos se miraron entre sí, era claro que aún no llegaban a un acuerdo y ni siquiera parecía que pudieran entender los gestos que se hacían el uno al otro, la comunicación entre ellos era algo que debía trabajarse.

“Bien, hablaremos de esto en privado, supongo. Eso sería todo Mr. Wilder, le llamaremos para una última prueba mañana y le haremos saber si está contratado o no.”

La más pura satisfacción adornó su rostro al cerrar su primer apretón de manos con Miller, y luego con los chicos que ahora se notaban algo apenados, quizá por la presión de Daniel, o quizá porque se dieron cuenta de que no pudieron humillarlo. De cualquier manera, se sentía peculiarmente optimista.

“¡Hombre! ¡Eso fue impresionante! Me has dejado sin palabras, de verdad, muchas gracias por venir.”

“Er, ¿un placer?”

La puerta se cerró suavemente tras él, tuvo que convencerse a sí mismo de que ese último comentario de parte del chico delgado con cabello oscuro y voz interesante no le había hecho sonrojar, y es que no esperaba un halago tan directo de alguno de ellos, al menos no resultó tan desagradable después de todo.

En tan sólo unos minutos la situación se había puesto a su favor, el resto del camino por el pasillo hasta la salida lo recorrió con la frente en alto, completamente seguro de que el puesto sería suyo... porque no eran tan estúpidos como para rechazar a la única persona que al parecer los dejó boquiabiertos, ¿o sí?

III.

“JO-DER” el entusiasmo en el rostro de Dave comenzaba a molestar a Fletch irracionalmente.

“Creo que ni siquiera Vince hubiera podido tocar eso al mismo tiempo, y menos en un primer intento.” Soltó Martin encogiéndose de hombros.

“Pero, ¿realmente nos conviene alguien así? también como que era algo arrogante ¿saben?”

“¡Y una mierda Andrew!, nosotros quisimos hacerle una jugarreta al pobre tipo, tenía el derecho de estamparnos el sintetizador en la cara si quería.”

“Además era claramente londinense, ellos son así.”

“Buen punto… espera, ¡¿tú también lo apoyas Mart?!”

“Yo sólo digo que tenemos que empezar a grabar un nuevo sencillo y salir de gira cuanto antes…”

Tomó un par de discusiones con Daniel Miller y Fletcher antes de que tomaran una decisión definitiva al final de esa misma semana, la segunda audición de Alan fue más breve que la primera pero él ya había demostrado suficiente, además ya tenían el tiempo encima y al parecer Vince había comenzado a trabajar en algo nuevo, con alguien nuevo, y eso les había acabado de dar en el centro de su orgullo.

Tomó unas cuantas cenas de porquería y paciencia para que aquel viejo teléfono sobre aquella mesa a punto de derrumbarse volviera a sonar.

"¿Señor Wilder?, hablamos de Mute Records..."


Alan sonrío para sí mismo, tomó su último trago de vodka barato y se puso en su mejor traje antes de partir a las oficinas donde su vida cambiaría drásticamente.




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