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Fanfic: Until The End Of The World

Lista de capítulos. 

* Capítulo 1.- "A Broken Frame" (Canción: Shouldn't Have Done That)
* Capítulo 2.- "Construction Time Again" (Canción: Work Hard)
* Capítulo 3.- "Get The Balance Right" (Canción: Get The Balance Right)
* Capítulo 4.- "Some Great Reward" (Canción Lie To Me)
* Capítulo 5.- "Shake The Disease" (Canción: Shake The Disease)
* Capítulo 6.- "Black Celebration" (Canción: Stripped)

Until The End Of The World (3/?)

Capítulo 3.- "Get The Balance Right"

"Prepare yourself for the fall,
You're gonna fall
It's almost predictable"


I.

David Gahan, Martin Gore, Andrew Fletcher. Ahora esos rostros tenían un nombre.

Lo primero que aprendió de ellos fue que Martin era introvertido y reservado más que misterioso, que David —para su sorpresa — era auténticamente un sujeto carismático y amable, y que Andrew… bueno, que se llamara cómo uno de sus hermanos mayores era ya de por sí una desgracia.

Por su parte, ellos aprendieron que Alan no era tan joven como les había hecho creer.

Era demasiado astuto para su propio bien, y esa misma astucia fue lo que lo llevó hasta ahí. Y para ser honesto, sus días con los Mode eran todo excepto aburridos.

Desde su primera vez en Top of the Pops donde el nerviosismo hizo estragos en su estómago, hasta esa vez en que a David se le ocurrió quitarse un tatuaje un día antes de tocar en vivo, la herida se le infectó por supuesto, y tuvieron que presentarse con el vocalista en cabestrillo. Por si eso fuera poco, los sintetizadores también comenzaron a fallar justo a mitad del concierto, Alan nunca había sentido tanta adrenalina y frustración al mismo tiempo.

Pero lo que de verdad le estaba costando trabajo era acercarse a los chicos; no eran sólo las bromas internas que no lograba comprender, en cuanto daba una opinión dentro del estudio sentía las miradas clavadas en él que lo juzgaban, sabía que su único deber era ser su músico de apoyo, pero con el potencial que comenzaba a descubrir en ellos no podía evitar querer involucrarse más. Al final sus aportes fueron bien recibidos, pero estaba advertido de que su nombre no aparecería en los créditos del siguiente álbum. Vaya consuelo.

Eventualmente lo tomaría con calma, empezar con el pie izquierdo era tan sólo natural, siempre había pensado que un buen balance se conseguía desde abajo, con tropiezos, después de todo las cosas tan sólo podrían ir mejor a partir de ahí. ¿No es así?

Después de un par de meses Alan se hizo al hábito de aislarse de todos para fumar un cigarrillo luego de cada presentación, era su momento de relajación y poner cada idea en su lugar, pero esa última vez alguien lo había seguido, no se dio cuenta hasta que se recargó a su lado en la vieja y sucia pared detrás de los camerinos.

“Dime, ¿cómo alguien tan talentoso como tú termina trabajando en un lugar así? Lleno de tipos feos y sudorosos.”

“Bueno David, necesitaba por lo menos algunas libras para pagar mis deudas.”

“Pero te pagamos una miseria ¿no es verdad? en serio, me da mucha pena.” 

Alan sonrío ante ese último comentario y le ofreció uno de sus cigarrillos, el cual el otro tomó sonriéndole de vuelta de la misma manera. Sabía que la paga era ridícula, pero su motivación para permanecer con ellos era otra.

“Me interesa la música electrónica, siempre he querido tener mi propio proyecto pero nunca ha salido bien, y lo otro que querían mis padres para mi me aburría a muerte.”

“Mh.” David asintió “Sé de lo que hablas.”

“Pero coincido en la parte de los tipos feos y sudorosos, aquella dama que me indicó la entrada del estudio cuando fui a hacer la audición prometía otro panorama, la paga no lo vale definitivamente.”

El frontman soltó una risotada y le codeó levemente en las costillas “¿Verdad que es una belleza? Carajo, te mentiría si te dijera que sólo puedo verla a los ojos. Hay otro par, un firme y bien torneado par, que no me puedo sacar de la cabeza, pero ya que soy todo un caballero te lo dejo a la imaginación, Al.” David le guiñó y Alan le miró con una de sus cejas levantada, el silencio no duró mucho antes de que ambos se soltaran a reír.

“Ah, mierda, perdón, no hay problema con qué te llame Al ¿cierto, Al?” 

“Uh, ¿no? no hay problema, Dave… porque puedo llamarte Dave. ¿Cierto, Dave?”

“Por favor, hazlo, detesto que me digan David, me recuerda a la escuela.” Respondió con angustia en su rostro. 

Alan asintió divertido, pero luego le miró con el ceño fruncido. “Espera ¿Quieres decir que los cantantes de música pop de verdad estudian?"

"Wow, Fletch tenía razón ¡Eres un maldito bastardo arrrogante!"

Y de nuevo ese sitio desolado detrás del escenario se llenó de vida con la risa de ambos.


II.

Pasaron algunos meses y el humor realmente había cambiado, ahora todos lucían emocionados por el próximo show en el Hammersmith Odeon, la gira estaba por terminar y afortunadamente había salido mejor de lo que esperaban, especialmente Martin se notaba más relajado luego de que tuviera toda la presión sobre sus hombros durante la creación del último álbum. Le daba vergüenza decírselo de frente en ese momento, pero lo admiraba por eso.

Durante esos dos años y medio había intentado acercarse a él con pobres resultados, Fletch le decía que simplemente era su forma de ser, pero no podía dejar de pensar que quizá le molestaba su compañía, y eso le hacía sentir mal, el chico le agradaba, además de que sus canciones conectaban mejor con él que las de Vince.

Pero por lo menos ahora estaba Alan, aunque tenía menos tiempo de conocerlo era sencillo y cómodo comunicarse con él, y al parecer tampoco lograba encajar porque siempre lo encontraba apartado de todos.

“Londres. Hogar, dulce hogar ¿eh?” Dave puso una de sus manos sobre el hombro del otro, mirando a lo lejos al par de amigos que parecían bastante divertidos sobre lo que sea que estuvieran hablando.

“Supongo.”

“No seas tan animado, Al.”

Alan sacudió la cabeza riendo, amaba cuando podía relajar el semblante de este chico, a veces parecía tan tenso.

“Pfft, pero míranos, ya somos parte de esta banda y ellos todavía siguen celebrando por su lado e ignorando nuestra presencia, hijos de puta.”

Wilder sonrío mirando hacia la misma dirección, la cabeza esponjosa de su compañero moviéndose de un lado para otro. “Por cierto Dave, no había tenido oportunidad de agradecerte.”

Por un momento lo miró confundido. “¿Agradecerme?” 

Alan levantó ambas cejas y supo entonces a que se refería.

¡Ah! Claro, claro, no hay problema Al, robaste cámara en el vídeo de The Meaning Of Lovedespués de todo, era obvio que tenías que aparecer en el siguiente o la gente se empezaría a preguntar: ¿Dónde está ese guapo y ardiente joven del lacito rojo que hacía rebotar su teclado de forma tan sensual?"

“Idiota.”

Ambos dejaron escapar algunas risas.

“Pero en serio, gracias por hablar con ellos, fui bastante demandante con esto de querer ser incluido oficialmente en la banda, pero tú sabes, no es que sea mi ambición ser un músico de sesión por horas, y creo que puedo aportarles algo.”

Dave colocó nuevamente una mano en su hombro y lo apretó suavemente “No, era a penas justo para ti, de hecho ya lo habíamos pensado desde antes, pero mh, cómo decirlo...”

“¿Cuestión de orgullo?” Alan arqueó su ceja izquierda en dirección a él.

“Ugh, no lo digas así, pero sí, ya ves, con lo de Vince y todo eso.”

“Lo sé, lo entiendo.” Dio unas palmaditas en la mano del contrario que aún se encontraba sobre él, dejándola ahí por un momento.

Los dos se miraron en silencio, no hubo parpadeos ni nada que los hiciera mover alguna otra parte de sus cuerpos… hasta que Alan transformó su rostro en una mueca traviesa.

“Igual sé que te gusté más en Leave In Silence, pintado todo de verde y rebotando las pelotas.”

Dave casi se ahogó en esa carcajada, fue tan escandalosa que logró captar finalmente la atención de los otros dos que seguían conversando al fondo, la sangre que subió a su rostro fue otro detalle que no pudo evitar, y al parecer Alan lo había notado porque en cuanto lo miró empezó a reír también hasta las lágrimas.

“¡Eres terrible, Charlie!”

Esta vez asumió que tampoco tendría problema con que lo llamara por su segundo nombre, el tipo no sólo era brillante en lo que hacía, era hilarante, y cada vez estaba más agradecido de por fin tener un aliado en este territorio del que aún les quedaba mucho por explorar.







Until The End Of The World (2/?)

Capítulo 2.- "Construction Time Again"


"You've got to work hard
You've got to work hard
If you want anything at all"


I.

El maldito bastardo los abandonó, justo cuando por fin habían atraído algo de atención en la radio, ni siquiera sabían bien el porqué ya que todo sonaba a puras excusas de mierda, pero no les podía importar menos ¡al diablo!, les demostrarían a todos que todavía tenían mucho por ofrecer aún sin el líder de la banda, especialmente a los cerdos estúpidos de la prensa.

Y bueno, tampoco es que tuvieran mucha elección después de haber abandonado sus empleos, la vida era bastante dura para la juventud de la clase trabajadora de Essex, lugar al que por cierto ninguno de ellos quería volver. Al menos habría que agradecerle al inescrutable Vince esa ambición que les había contagiado.

El verdadero problema era que aún tenían que buscar un sustituto sobre el escenario, y lo que en un principio parecía una buena idea en realidad estaba resultando en un desastre.

"Pero qué mierda tenía en el cabello ese sujeto, ¡¿un jodido pene?!"

Dave hizo un gesto de disgusto luego de que el último estrafalario chico terminara su pésima actuación y saliera del estudio, la extraña risa de Martin entonces inundó el lugar y contagió a un estresado Fletcher que no paraba de mover la pierna debajo del escritorio.

"No, pero en serio, qué pérdida de tiempo. ¡Muero de hambre!" Fletch sostuvo su estómago y miró al rubio como un cachorro, buscando la compasión de su viejo amigo, quien se limitó a sonreírle con algo de pena y golpeó su espalda gentilmente.

"Hey, ¿qué tal si damos el día por muerto? Es obvio que estos tipos saben quiénes somos y dudo que encontremos a alguien útil entre un puñado de aficionados, si al menos supieran tocar algo los desgraciados." Sugirió Dave recostándose sobre el respaldo de la silla con los brazos cruzados.

Fletch esperó la respuesta de Martin a pesar de que también quería huir de ahí lo más pronto posible. Éste se lo pensó durante unos segundos, su mirada dirigida al piso y luego hacía la puerta donde estuvieron desfilando personajes de lo más peculiares por toda la tarde.

"Mh, sí… supongo que tienes razón, no creo que hoy tengamos suerte."

"¡Pues no se diga más!" Agregó el pelirrojo, más que listo para salir del estudio.

El arco amplio que se formó en los labios de Dave tras escuchar a ambos era uno de victoria, esto hizo que el chico de los rizos le sonriera de vuelta a pesar del notorio fracaso de ese día.

"Gracias, maldita sea, gracias. ¡Larguémonos de aquí!"

Dave de inmediato buscó tomar su chaqueta, pero fue interrumpido por el ingreso de la bella manager de Blackwing Studios a la habitación. No era sólo por ese cabello rojizo y alborotado cayendo alrededor de sus hermosos ojos verdes, era la seguridad con la que hablaba y su sarcástica actitud lo que le hacía atractiva, aunque él insistiera que era sólo por sus lindas piernas.

"¿Les mando al siguiente? Sé que esto ha sido decepcionante muchachos, pero ya sólo quedan un par, y uno de ellos al menos no está vestido como Klaus Nomi." Ella sonrió de lado, al ver sus rostros pudo adivinar que la respuesta sería tajante.

"No."

"… Sí"

“!¿Qué?!"


Los dos miraron a Dave como si quisieran asesinarlo ahí mismo, ni siquiera Vince habría sentido tanta presión en conjunto cuando anunció que se saldría de la banda.

"¡Maldita sea, Dave! tú fuiste quien nos dijo que termináramos con esto, no puedes cambiar de opinión tan rápido. ¡Simplemente no puedes!” dramatizó Fletch mientras cubría su rostro con sus manos.

Martin mantenía su boca abierta sin poder creerlo, ya sabía que él era impulsivo, pero no entendía ahora qué demonios pasaba por la mente de su compañero.

"Hey, esperen, esperen, no me malinterpreten, yo sé lo que dije, sí, es sólo que…" Se acercó a ambos hablando en un susurro para que la mujer delante de ellos no escuchara. "Qué tal si sólo atendemos al siguiente, que por supuesto será terrible, pero hacemos que sufra un poco ¿mh? algo de diversión antes de partir, ¿qué dicen?"

El cambio de actitud en Fletcher — quien se supone agonizaba hasta hace unos momentos— fue sorprendente, de un momento a otro parecía de nuevo un cachorro emocionado con los ojos bien abiertos y una risa juguetona.

"Sí, ¡sí! ¡hagamos eso! Eres un zorro astuto y malvado, Gahan, ese pobre diablo no sabe lo que le espera."

"Pensé que tenías hambre y ya te querías ir."

"Ah, vamos Mart, sabes que mi estómago puede esperar unos minutos más." Martin fingió un suspiro de resignación para mofarse de su amigo.

Dave no pudo aguantar la risa, aunque no tardó en volver a recobrar su compostura apenas notó de nuevo a la dama que los miraba con una ceja levantada. Aclaró su voz y se redirigió a ella.

"De acuerdo cariño, nos has convencido, pero sólo deja pasar a uno más, el que tú consideres que vale la pena. Confiamos en tu juicio." Finalizó con un guiño discreto.

"Claro, claro." Rodó los ojos.

A pesar de la espera, el infantil coqueteo y que pudo escuchar toda su absurda conversación involuntariamente, la mujer se marchó con una sonrisa divertida. Vaya juventud.

Fue cuestión de un par de minutos entonces para que la expresión inocente en el rostro de Dave se transformara en una sonrisa depredadora.

"Es bastante guapa ¿no?"

"¿Acaso sólo estabas buscando impresionar a esa mujer, Dave? ¿No se supone que estás saliendo con alguien? ¡Eres un infame!"

"¿Impresionar a quién? ¿Yo? ¡No! ¡Claro que no! A diferencia de ciertas personas yo sí soy un ser humano decente. ¡Largo de aquí, Fletcher!"


El siguiente joven aspirante pudo escuchar sus risas por fuera de la puerta.


II.

Ni siquiera se encontraba nervioso, estaba tan seguro de sus propias habilidades que bien podría pasar por alguien engreído, tampoco es que supiera gran cosa acerca de ellos o de su música —o que le gustara, realmente— pero trabajo es trabajo, y vaya que le era necesario en esos momentos, pero lo mejor es que era algo que lo acercaría más a las cosas que verdaderamente le apasionaban.

"Hey, pasa, pasa, toma asiento amigo, ponte cómodo."

Al entrar registró de inmediato a los tres chicos, ya había visto sus caras alguna vez en televisión pero en persona lucían más jóvenes de lo que recordaba; el más alto de ellos se encontraba enroscado en su silla cubriendo su boca como si estuviera a punto de soltar una carcajada, a su lado el pequeño rubio le sonreía tímidamente, hasta que después de un rato desvió la mirada hacía un costado. Y entonces estaba él, la persona que lo había invitado a sentarse frente a ellos y que reconocía como lo único que hasta ese momento le había llamado la atención de la banda: La voz.

"Gracias." Colocó su solicitud sobre la mesa y la deslizó hacía ellos.

"Así que Alan Wilder ¿eh?, interesante nombre."

Alan forzó un gesto, su nombre era bastante común y no se llevaba bien con la hipocresía ajena, o al menos eso era lo que le parecía la amabilidad sospechosa del tipo.

"Veamos, tienes 21 años, con experiencia en la industria musical, una formación clásica…" escuchó al pelirrojo leyendo incrédulo seguido de un bufido de risa, su pequeño compañero tosió para disimularlo sin éxito.

¿Cuánta madurez habría entre dos o tres años de diferencia? Alan parpadeó un par de veces y se repitió por tercera vez en el día que trabajo es trabajo, no podía exigirles demasiado a una boy band y ciertamente tampoco podía darse el lujo de buscar algo mejor.

"Ok, estas son las notas, tienes que tocarlas todas correctamente y cantar estos coros junto con él." El más alto le extendió varias hojas y luego señaló al chico rubio. “Fácil ¿no?”

"Aquí Mart también te dará la demostración primero. Muéstranos lo que tienes, Wilder." Le guiñó el tercero.

Ahora no sabía quién le desagradaba más, el imbécil estúpidamente alto que no dejaba de reírse de él o este intento de 'super carismático' sujeto, la figura misteriosa de rizos entre ellos al menos no decía gran cosa. Alan al final decidió ignorarlos y enfocarse en la prueba, escuchó y observó atentamente los ritmos, luego se tomó la molestia de acomodar el sintetizador en una posición adecuada y reguló el volumen antes de comenzar a tocar sus primeras notas, cosa que hizo sin ningún problema, sus dedos prácticamente flotaron por encima del instrumento. El chico rubio —que ahora se encontraba a su lado— incluso dejó de cantar en cierto momento al verlo tocar.

Cuando terminó, los tres se miraron en silencio impresionados.

"Bien... muy bien, de hecho." El delgado chico de cabello oscuro casi susurró lo último, notablemente confundido para gracia de Alan. "Uh, ahora toca estas dos al mismo tiempo, es una parte del bajo y otra de la melodía, no es muy difícil ¿o sí?"

Alan sonrió sarcástico al darse cuenta de lo que estaba pasando, ¿en serio esperaban tomarle el pelo con tan simples peticiones? "Para nada."

Nuevamente cumplió con lo ordenado, sus largos y delgados dedos acariciaban el teclado sin dificultad a una gran velocidad, golpeando tecla por tecla en coordinación perfecta, cero errores. Ninguno de los tres volvió a comentar algo durante el resto de la audición, le miraban con atención absoluta, notó que especialmente el 'supuesto tipo carismático' no podía dejar de sonreír, esta vez sin esa falsa mascarada con la que le recibió en un principio, ahora se notaba auténticamente emocionado. “¡Wow!

Antes de que pudiera agregar algo más, los cuatro se percataron de una quinta presencia aplaudiendo lenta y sonoramente detrás de ellos mientras entraba al estudio.

“Excelente ejecución Mr. Wilder”

“¡Hey! Daniel. ¿Qué hay?” Saludó casual el vocalista desde su asiento.

Las cosas no podían tornarse mejor que esto, los ojos de Alan brillaron en cuanto vio a entrar a Daniel Miller, fundador del sello discográfico de Mute Records, estaba convencido de que si lograba acercarse a este hombre podría lograr finalmente sus deseos y trabajar en la música que tanto le apasionaba.

“Chicos, siento llegar tarde, pero creo que no me he perdido de mucho, ¿o sí? ¿Quiero pensar que ya tomaron una decisión?” El señor Miller arqueó una ceja.

Los muchachos se miraron entre sí, era claro que aún no llegaban a un acuerdo y ni siquiera parecía que pudieran entender los gestos que se hacían el uno al otro, la comunicación entre ellos era algo que debía trabajarse.

“Bien, hablaremos de esto en privado, supongo. Eso sería todo Mr. Wilder, le llamaremos para una última prueba mañana y le haremos saber si está contratado o no.”

La más pura satisfacción adornó su rostro al cerrar su primer apretón de manos con Miller, y luego con los chicos que ahora se notaban algo apenados, quizá por la presión de Daniel, o quizá porque se dieron cuenta de que no pudieron humillarlo. De cualquier manera, se sentía peculiarmente optimista.

“¡Hombre! ¡Eso fue impresionante! Me has dejado sin palabras, de verdad, muchas gracias por venir.”

“Er, ¿un placer?”

La puerta se cerró suavemente tras él, tuvo que convencerse a sí mismo de que ese último comentario de parte del chico delgado con cabello oscuro y voz interesante no le había hecho sonrojar, y es que no esperaba un halago tan directo de alguno de ellos, al menos no resultó tan desagradable después de todo.

En tan sólo unos minutos la situación se había puesto a su favor, el resto del camino por el pasillo hasta la salida lo recorrió con la frente en alto, completamente seguro de que el puesto sería suyo... porque no eran tan estúpidos como para rechazar a la única persona que al parecer los dejó boquiabiertos, ¿o sí?

III.

“JO-DER” el entusiasmo en el rostro de Dave comenzaba a molestar a Fletch irracionalmente.

“Creo que ni siquiera Vince hubiera podido tocar eso al mismo tiempo, y menos en un primer intento.” Soltó Martin encogiéndose de hombros.

“Pero, ¿realmente nos conviene alguien así? también como que era algo arrogante ¿saben?”

“¡Y una mierda Andrew!, nosotros quisimos hacerle una jugarreta al pobre tipo, tenía el derecho de estamparnos el sintetizador en la cara si quería.”

“Además era claramente londinense, ellos son así.”

“Buen punto… espera, ¡¿tú también lo apoyas Mart?!”

“Yo sólo digo que tenemos que empezar a grabar un nuevo sencillo y salir de gira cuanto antes…”

Tomó un par de discusiones con Daniel Miller y Fletcher antes de que tomaran una decisión definitiva al final de esa misma semana, la segunda audición de Alan fue más breve que la primera pero él ya había demostrado suficiente, además ya tenían el tiempo encima y al parecer Vince había comenzado a trabajar en algo nuevo, con alguien nuevo, y eso les había acabado de dar en el centro de su orgullo.

Tomó unas cuantas cenas de porquería y paciencia para que aquel viejo teléfono sobre aquella mesa a punto de derrumbarse volviera a sonar.

"¿Señor Wilder?, hablamos de Mute Records..."


Alan sonrío para sí mismo, tomó su último trago de vodka barato y se puso en su mejor traje antes de partir a las oficinas donde su vida cambiaría drásticamente.




Until The End Of The World (1/?)

Capítulo 1.- "A Broken Frame"


“Mommy's annoyed
Says go and play
Don't show your face
Stay away all day”

I.

Su madre sonaba enfurecida a través del teléfono, pero no era algo nuevo, él ya sabía perfectamente que era la oveja negra de la familia y la eterna batalla de sus progenitores, quienes no lograban entender porqué su hijo insistía en desperdiciar todo su talento, futuro y horas de estudio en esa música moderna que tan sólo le estaba dejando ingresos miserables y una calidad de vida incierta.

Aunque le molestara admitirlo era verdad que estaba teniendo una mala racha económica.

Luego de dejar la escuela y rechazar los trabajos que sus hermanos le ofrecieron en academias de música clásica, sólo pudo encontrar empleos temporales en estudios de producción pequeños, o bien, unirse a bandas independientes que ni siquiera podían costearse un sólo sencillo. Gracias a ello había adquirido bastante experiencia, pero nada de dinero, todo culminó cuando su madre finalmente se enteró de su situación deplorable, y la desagradable noticia de que recién había salido de la carcel.

Es por ello que esta última discución con ella ya había durado por varios minutos, minutos eternos que no hacían sino empeorar el ya de por sí humor irritable que ambos compartían.

"Ya basta, ¡razona! qué necesidad tienes de pasar por estas tonterías. ¡No pagamos por tu educación para nada!"

"TONTERÍAS es gastar más tiempo en algo que no me gusta o ser un mantenido. ¡No necesito de ustedes o de su puto dinero, maldición!"

Hubo silencio como respuesta, lo preocupante es que éste empezó a prolongarse y le hizo pensar que quizá ahora sí se había pasado de la raya, arrepentido apretó los parpados y masajeó el puente de su nariz intentando recomponerse, suspirando resignado antes de volver a hablar.

"Mira, Kathleen… mamá, lo siento, no quise ser grosero contigo y estoy agradecido por lo que han hecho por mi hasta ahora, pero esta discusión no va a ninguna parte. Me moriré de hambre si es necesario, pero ya he tomado mi decisión."

Y ahí estaba de nuevo ese jodido silencio acabando con su paciencia, hasta que se pudo escuchar el correo deslizándose por debajo de su puerta y finalmente un gruñido de insatisfacción desde la otra línea.

"Una gallina, Alan… ¡Robaste una maldita gallina! no puedo creer que nos avergonzaras así, cuando yo y tu padre"

Fue todo, el auricular golpeó fuerte sobre el desgastado aparato haciéndolo temblar sobre la mesa ya carcomida por las termitas.

Enfadado, se levantó frente a su puerta y recogió los sobres del piso, arrojando las cuentas por un lado y quedándose sólo con el nuevo ejemplar del Melody Maker en su mano, leyó los titulares con desinterés antes de pasar directamente a la sección de anuncios donde imploraba encontrar por fin una solución y una calma que desde hace tiempo no tenía.

"Al diablo. ¡Al diablo con todo y con todos!" Esa fue la última vez que habló con su familia durante un largo tiempo.

Mientras tanto, la prensa inglesa daba por muerta la corta carrera de una banda llamada Depeche Mode.